Hoy 24 de junio se recordo la masacre que hubo en el año 1967 que fue ejecutada por órdenes expresas de René Barrientos Ortuño, cuyo gobierno bajó los salarios a niveles de hambre, desabasteció las pulperías, prohibió el fuero sindical y desató una sañuda persecución contra los dirigentes políticos y sindicales, con el propósito de destruir sistemáticamente el eje principal de la resistencia en el seno del movimiento obrero.
Todo comenzó cuando las familias mineras se retiraban a dormir después de haber festejado el solsticio de invierno alrededor de las fogatas, donde se bailó y cantó al ritmo de cuecas y wayños, acompañados con ponches de alcohol, comidas típicas, coca, cigarrillos, cachorros de dinamita y cuetillos. Mientras esto sucedía en la población civil de Llallagua y los campamentos de Siglo XX, las tropas del regimiento Ranger y Camacho, que horas antes habían tendido un cerco al amparo de la noche, abrieron fuego desde todos los ángulos, dejando un saldo de una veintena de muertos y setenta heridos entre las punzadas del frío y los silbidos del viento.
La Umsa de la cuidad de La Paz rindio homenaje a las personas que fallecieron en ese entonces, que paso hace 49 años.
Familiares velando los cuerpos d los mineros fallecidos
Presidente de Bolivia de ese año Rene Barrientos Ortuño
Personas alrededor de los cuerpos de los mineros fallecidos
Por: Consuelo Valdez



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